Category Archives: Poesias

¡QUÉ DE JUECES!

Hoy todos nos dedicamos a juzgar alegremente y de un modo irresponsable. Dedicado a los profesionales de la Justicia que la aplican con rigor y honestidad.
¡QUÉ DE JUECES!

“No juzguéis y no seréis juzgados”,
pero la gente raudo perdió el cuidado
y a enjuiciar se dedica con notable osadía.
¡Qué de jueces! ¡Qué alegría!

Ese tiene aspecto de estafador afamado.
Para mí que aquel será mangante, ladrón,
y ya queda masacrado, marcado en vida.
¡Qué de jueces! ¡Qué maravilla!

De cárcel uno merece al menos veinte años.
El otro saldrá inocente, seguro, solo es raro.
En un segundo dictamos “justa” sentencia.
¡Qué de jueces! ¡Qué manía!

Así vamos, de la pinta nos fiamos
y sobre cualquiera por nada fallamos
arruinando cruelmente sus biografías.
¡Qué de jueces! ¡Qué desidia!

¿Y las pruebas? ¿Justo proceso al procesado?
¿Garantías? ¿Derecho? Que va, condenado.
Da igual, a diario sembramos vulgar injusticia.
¡Qué de jueces! ¡Qué tropelía!

“No juzguéis y no seréis juzgados”
pues con idéntica moneda habréis de ser pagados.
A fe mía que lo merecéis desahogados, camarilla.
¡Qué de jueces! ¡Qué felonía!

CON SUMO GUSTO CONSUMO

CONSUMO GUSTO CONSUMO
Algún día nos daremos cuenta de as verdaderas repercusiones de la civilización del consumo en la que estamos inmersos.
CON SUMO GUSTO CONSUMO

Con sumo gusto consumo,
hasta mi cuerpo disparata
en una gran superficie.
¡Qué auténtica gozada!

La VISA está echando humo,
nunca reprimo estas ganas,
de ir a comprar hago vicio.
¡Qué verdadera pasada!

En temporada jamás dudo,
siendo las cosas muy caras,
pero tampoco el resto del año.
¡Qué gustazo! ¡Pronto rebajas!

A menudo nuevos chismes busco,
otras opciones, primeras marcas,
mil botones que hacen de todo.
¡Qué novedades más guapas!

Siempre flipo con el lujo,
dinero a dinero llama, canta:
restaurantes, relojes, trajes, coches …
¡Qué pena no tener más pasta!

No se les ocurra hablarme de política, cultura, toros, amores, futbol.
Menos aún sobre guerra, terrorismo, Hambre, ni otras barbaridades.
Yo en un plis plas me ducho, visto, perfumo, a la calle…
Y con sumo gusto consumo.

MORALEJA: Hay quien nace imbécil y después padece alguna recaída.