Ave Fenix…Por Eva Braojos

…Y como si me leyera el pensamiento, burbujeante de pesimismo por no saber llevar la separación y la rebeldía de un niño de ocho años…se me acercó con una margarita, arrancada del descampado de al lado del colegio , mientras me confesaba… Mamá, aunque me enfade contigo, yo te quiero… Eso…ocurrió un día de San Valentín.