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PERCIBO AZUL ENTRE LOS MÁS VENDIDOS DE LA FERIA DEL LIBRO

La Institución Ferial de Cáceres (IFECA) informa que Percibo Azul está entre los libros más vendidos este año:

«Los libros más vendidos  de entre los que se han presentado en la Feria han sido los autores nacionales como Carmen Posadas, Marcos Chicot y Vanessa Montfort, o La embajadora de Pilar Tena. Entre los locales, los cuentos de El Pico de la cigüeña, la última obra de Sánchez Adalid, Percibo Azul, de Fernando Ángel Lumbreras o El año del Zopilote, de Salvador Calvo.

Entre los que no se han presentado en la Feria, el más vendido ha sido Patria, de Fernando Aramburu y  obras de autores como Javier Cercas, Luis Landero o Ruiz Zafón, además de literatura infantil y juvenil».

Fuente: https://digitalextremadura.com/mas-20-000-personas-contribuido-al-exito-la-feria-del-libro-caceres/

PERCIBO AZUL EN LA FERIA DEL LIBRO DE CÁCERES

Digital Extremadura recoje en su web la presentación de Percibo Azul en la Feria del Libro de Cáceres en la que intervinieron Francisco de Borja Gutierrez y e propio autor, Fernando Ángel Lumbreras García:

«La segunda jornada de Feria que organiza la Institución Ferial cacereña ha presentado hoy a cuatro autores con tres novelas y una antología poética. Fernando Ángel Lumbreras García , ha presentado Percibo Azul (Ediciones Alfar) por la palabra de Francisco de Borja Gutiérrez, editor y escritor, ambos de Cáceres. Con ella cierra una trilogía, Azul (Azulpoesía, Historias azules y Percibo Azul) todas distintas e independientes a las que les unen “el fondo, las ideas y la manera de expresarse”. Percibo Azul, ha estado presente en la segunda jornada de la feria del Libro, de la mano de su creador, Fernando Lumbreras.   Es una novela corta sobre el cariño y las ausencias con tres  personajes nada convencionales. Un profesor que escribe, Salvador, una asistenta del hogar y un jardinero unidos por la soledad, la enfermedad y un pasado turbulento. Nos encontramos, en Percibo Azul, ante un cúmulo de sensaciones y mensajes subliminales y directos, quizás estos sean los azules, en un libro azul, de páginas azules, letras azules, contenido caleidoscópico de un autor colorista cien por cien, mensajes que entroncan con el objetivo de todo autor y es que su obra no pase inadvertida. Y a fe que así es, ya que desde su publicación, hace ocho meses, esta cuarta obra de Lumbreras, está obteniendo muy buenas críticas».

Fuente: https://digitalextremadura.com/percibo-azul-fernando-lumbreras-refrendada-exito-lectores-se-presenta-la-xviii-feria-del-libro-caceres/

 

LA PRESENTACIÓN DE UN LIBRO

Se trata de un momento especial para los que escribimos y publicamos, momento de mostrar y explicar el resultado de tantos esfuerzos y tantas ilusiones. Se cuenta siempre con el apoyo incondicional y el empuje de la familia. Además están los lectores desconocidos con los que a uno le gustaría charlar y cambiar impresiones, lectores que te han seguido y les gusta lo que escribes. Esos mismos lectores que imagino leyendo mis libros en un cómodo sillón o entre las sábanas poco antes de dormir. El año que presenté “Historias Azules” se levanto una chica en el turno de ruegos y preguntas, lectora desconocida, que dijo que ya había leído el libro y que le había cambiado la vida. Ni que decir tiene que me quedó impresionado. También a las presentaciones suelen venir viejos y más nuevos amigos, los que siempre están a tu lado. Pero luego están las sorpresas con las apariciones de antiguos compañeros de instituto o de Facultad o personas que he ido conociendo en mil circunstancias de la vida, gente a la que hace mil años que no ves aunque el cariño por ellos siga intacto. Recuerdo que en la presentación de Tomares apareció la hija de Andrés Magdaleno, maestro en mi primer trabajo y, sin embargo amigo, ya fallecido por desgracia, que casi hizo que se me saltarán las lágrimas por fuera, por dentro saltaron y muchas pues hacia demasiado tiempo que no la veía. Ojalá algo de todo esto pase el sábado, día 22 de abril a las 13 horas en la Feria del Libro de Cáceres.

PRIMERAS PÁGINAS DE PERCIBO AZUL

Octubre, 2010

I

—¿Se puede?

—Manolita, si ya está dentro… Todos los días viene con la misma canción.

—Don Salvador, corra un poquito las cortinas, levante las persianas y abra las ventanas que la casa está siempre a oscuras. Además, cerrado a cal y canto, aquí huele a rancio que tira para atrás. La culpa es suya por poner la cama en el salón. ¿A quién se le ocurre?

—Mujer, lleva unos meses trabajando en esta casa y no hay día que no traiga alguna queja. Ya se lo he explicado mil veces: casi nunca viene nadie a verme, ni quiero que venga nadie. Manolita, es más fácil para usted, hay menos que limpiar. El dormitorio no se usa. Así duermo cuando me apetece.

—El salón es la única habitación grande de esta casa. Además, no hay tresillo, no hay comedor. La estantería de escayola medio vacía, dos butacones, una camilla, la cama y la mesa de madera como si fuera un escritorio. Y un solo cuadro, ese del mar… ¡Don Salvador, parece una casa de pobre!

—Me gusta así de simple. Tiene lo que necesito.

—Lo que tiene, Don Salvador, la casa aparte y per­done que se lo diga, son muchas tonterías en la cabeza. Yo seré una simple limpiadora, más bien bajita, gordita y analfabeta, pero está muy clarito lo que le hace fal­ta: no encerrarse el día entero en una habitación tirado como un perro. Debería salir, airearse y buscar alguna muchacha de vez en cuando.

—Ya se me pasó el arroz, déjelo.

—¡Ni hablar! ¡Vístase y a pasear! A ver si conoce a alguna chica.

—No pienso en las mujeres, no me apetece. Ya tuve bastante.

—Qué va, hombre. Ande… Pero si está usted de muy buen ver. Aún es joven, con esas canas en el pelo y esos ojos azules que parece un actor de las películas americanas. Necesita mujeres en su vida, aunque solo sea para un ratito, aunque solo sea para que le arreglen el cuerpo. ¡Andando! ¡Duchita y a la calle! Mosca que vuela, a la cazuela.

—Mujer, con sus sesenta años qué cosas dice.

—La verdad, toda la verdad y nada más que la ver­dad.

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